NAUFRAGIO
(Aportación de nuestra amiga Martha Ruth Pérez)
El único sobreviviente de un naufragio fue visto sobre una pequeña e inhabitada isla, él estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara, y todos los días revisaba el horizonte pidiendo ayuda; pero ésta nunca llegaba.

Cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabaña para protegerse, y proteger sus pocas posesiones. Pero entonces un día, después de andar buscando comida, él regresó y encontró la pequeña choza en llamas, el humo subía al cielo. Lo peor que había pasado es que todas sus cosas las perdió.

Él estaba confundido y enojado le decía a Dios:
“¿Cómo pudiste hacerme esto?” y le reprochaba hasta que se quedó dormido en la arena.

Por la mañana del siguiente día, lo despertó el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Venían a rescatarlo y asombrado preguntó: “¿cómo sabían que yo estaba aquí?”, sus rescatadores le contestaron: “Vimos las señales de humo que nos hiciste...”

Es fácil enojarse cuando las cosas van mal, pero no debemos perder el ánimo, porque Dios está trabajando en nuestras vidas, en medio de las penas y el sufrimiento.

Recuerda la próxima vez que tu choza se queme...  puede ser simplemente una señal de humo que surge de la GRACIA de Dios. Para todas las cosas negativas que nos pasan debemos recordar que Dios tiene una respuesta positiva:

Tú dices:   “Es imposible”
Dios dice:   “Nada es imposible” (Lucas 18:27)
Tú dices:   “Nadie me ama realmente”
Dios dice:   “Yo te amo”  (Juan 3:16 y Juan 13:34)
Tú dices:   “No puedo continuar”
Dios dice:   “Mi gracia es suficiente” (2 de Corintios 12:9 y salmo 97:15)
Tú dices:   “No me salen bien las cosas”
Dios dice:   “Yo dirigiré tus pasos” (Proverbios 3:5-6)
Tú dices:   “No puedo hacerlo”
Dios dice:   “Tú puedes hacerlo todo” (Filipenses 4:13)
Tú dices:   “No estoy disponible”
Dios dice:   “Yo estoy disponible” (2 de Corintios 9:8)
Tú dices:   “No puedo perdonarme a mí mismo”
Dios dice:   “Yo te perdono” (1 de Juan 1:9 y Romanos 8:1)
Tú dices:   “No vale la pena”
Dios dice:   “Valdrá la pena” (Romanos 8:28)
Tú dices:   “No puedo arreglármelas”
Dios dice:   “Yo proveeré todas tus necesidades” (Filipenses 4:19)
Tú dices:   “Estoy asustado”
Dios dice:   “No te di espíritu de miedo” (2 de Timoteo 1:7)
Tú dices:   “Siempre estoy aburrido y frustrado”
Dios dice:   “Hecha tus penas a mí” (1 Pedro 5:7)
Tú dices:   “No tengo suficiente fe”
Dios dice:   “Le he dado a cada cual una medida de fe” (Romanos 12:3)
Tú dices:   “No soy lo suficientemente inteligente”
Dios dice:   “Yo te di sabiduría” (1 Corintios 1:30)
Tú dices:   “Me siento solo”
Dios dice:   “Nunca te abandonaré” (Hebreos 1:5).


 
¿Te gustó este artículo?
¡¡Envíale un aplauso al que lo compartió!!
¿Que te pareció este artículo?
¡Aplausos! ¡Aplausos! ¡Excelente!
¡Está bien!
Perdóname, pero me aburrí un poco.
¿porqué no te pones mejor a ver la televisión?
Tu mail: 

Comentarios:


Gracias por tu participación y tomarte un minuto para mandar tu mensaje,
así contribuyes al mantenimiento de esta página.
Lecturas para compartir.  Club de lectura y amistad.  www.lecturasparacompartir.com