Reportaje Especial. Obsesionadas por bajar de peso, presionadas por las exigenciasANOREXIA Y BULIMIA
(Adriana garay, Periódico El Norte, 12 de Septiembre de 1999)
Tenía 17 años, acababa de llegar
de Sinaloa y su máximo sueño era convertirse en
una cantante famosa. Como no lo conseguía rápidamente,
Paty Navidad empezó a
sentirse tan inconforme, que optó por autocastigarse y estuvo a
punto de destruirse
a sí misma.
No sólo se sometía a toda clase de dietas para lograr un
cuerpo similar al de las
modelos que veía en televisión o en las revistas, y satisfacer
así las exigencias de
los productores y directores de escena, Paty se exigía tanto, que
se volvió bulímica.
"Cuando ves a las modelos flaquísimas, piensas que esos cuerpos
son los ideales y
te sientes gorda, además vienes arrastrando problemas de la infancia,
sentimientos de
culpabilidad y terminas castigándote, sin quererlo caes en la bulimia".
De ser talla 5, Paty llegó a la 2 y todo porque, recuerda, se provocaba
el vómito para
evitar consumir calorías, hasta que después de algunos meses,
ya no lo pudo controlar.
Al igual que la anorexia, la bulimia es un padecimiento psiquiátrico.
La diferencia es que
quienes sufren la primera, rechazan los alimentos porque se sienten gordas
a pesar de
ser delgadas, en cambio los bulímicos mantienen un peso normal,
pero recurren a los
laxantes o diuréticos y al vómito autoinducido para no subir
ni un gramo.
"Siempre he sido delgada para mi estatura de 1.72 metros, pero no estaba
conforme
conmigo misma, me exigía demasiado, mi autocrítica era muy
severa y el provocarme el
vómito era una manera de castigarme por no lograr lo que quería".
Después de varios meses de tratamiento, Paty logró recuperarse,
pero su historia parece
repetirse cada vez con mayor frecuencia en el medio artístico.
Hasta la década de los 80, eran muy pocos los casos de anorexia
y bulimia que se registraban,
pero en 1983 esos trastornos alimentarios salieron a la luz a raíz
de la muerte de la
estadounidense Karen Carpenter.
La vocalista de Los Carpenters murió en ese año a causa de
un paro cardiaco provocado
precisamente por la anorexia que sufrió en su afán de tener
un cuerpo delgado.
De acuerdo con publicaciones de la época, Karen tenía una
estatura de casi 1.70 metros y
su peso no rebasaba los 40 kilos, pero aun así, se sentía
obesa.
Y es que con tal de tener contentos a los productores artísticos
o simplemente por no
defraudar a sus fans, gran parte de las figuras públicas son capaces
de provocarse
severos daños físicos.
Sasha, por ejemplo, sufrió anorexia y bulimia hace seis años
debido, como ocurre en la
mayoría de los casos, a la falta de autoestima, seguridad y a lo
que ella misma denominó el
bombardeo de los medios de comunicación.
"No hay una sola causa para caer en la anorexia y en la bulimia, siempre
hay predisposición
de la persona que las padece, se tiene una imagen desvirtuada de lo que
es estético, y además,
los medios nos llenan la cabeza de frases e imágenes en las que
se dice que si eres flaca,
te quieren más", revela.
A sus 23 años, la actriz tenía una estatura de 1.67 metros
aproximadamente y pesaba menos
de 45 kilos, sin embargo deseaba ser más delgada. La televisión,
el cine, los periódicos y las
revistas, indica Sasha, presentan modelos perfectas que van moldeando las
exigencias
corporales de la mayoría de la gente en forma inconsciente.
Tan es así, que algunos anuncios de la línea Calvin Klein
han sido retirados de varios países
ante las protestas de diversos grupos que los acusan de incitar a la anorexia,
la bulimia y el
uso de drogas. Ese tipo de publicidad, aunada a la presión
que ejerce la sociedad misma en
las personas de entre 16 y 25 años para que luzcan una figura perfecta,
ha incrementado,
según estudios recientes, el número de casos de desordenes
alimentarios.
Una de las causas, dice la doctora en psicología Leticia Villagómez,
podría ser el hecho de
que los jóvenes pasan gran parte del día viendo televisión
o leyendo revistas del corazón en
las que prácticamente todas las mujeres tienen cuerpos de modelo.
Y las modelos de
pasarela suelen pesar 23 por ciento menos que las mujeres promedio.
De ahí, añade la
especialista, que a veces la gente deje de comer, consuma medicamentos
o drogas para
adelgazar y acuda a cualquier clínica de control de peso con tal
de tener la misma figura de
esos personajes que ha idealizado.
"En mi caso", explica Angélica Vale, "no idealizaba a los personajes
que veía en las telenovelas,
pero sí me sentía presionada al prender la tele y ver todas
las actrices están flaquísimas, decía
¡si así se ven en tele, imagínate en persona!".
A diferencia de Sasha, Angélica Vale no ha padecido anorexia ni
bulimia, pero sí ha tenido que
soportar las presiones de los productores, directores y de los propios
concesionarios de televisión
como el desaparecido Emilio Azcárraga Milmo.
Cuenta que hace más de 10 años, el entonces presidente de
Televisa decidió sacarla de
"Estrellas de los 80" porque la consideraba obesa para conducir una serie
televisiva. Pesaba
58 kilos aproximadamente y su estatura era de 1.63 metros. "El señor
Azcárraga Milmo le habló
a mi abuela y le dijo: '¡Tu nieta está muy gorda!' Yo tenía
como 15 años y esa fue una de las
causas por las que salí del programa, y por supuesto que me afectó",
confiesa Angélica.
La venezolana Gabriela Spanic también se ha sentido presionada,
pero no sólo por quienes
hacen telenovelas o programas de televisión, sino por los organizadores
de los concursos de
belleza de su propio país.
"Yo tiendo a engordar por herencia familiar, así que para Miss Venezuela
primero adelgacé
10 kilos y después fui a la organización y dijeron que tenía
que bajar 15 más, eso me
produjo un problema de hipoglucemia y estuve a un paso de la diabetes",
revela.
Con 1.72 metros de estatura y 52 kilos de peso, Gabriela está consciente
de que las
mujeres delgadas son más atractivas para los productores de televisión,
así que sigue
sometiéndose a dietas, pero ahora, afirma, lo hace bajo estricto
control médico. Sobre todo,
dice, después de enterarse de casos como el de Kasia, quien llegó
a provocarse el vómito
hasta en 20 ocasiones en un mismo día y lo peor: estuvo a punto
de perder la vida.
La bailarina de clásico de tan solo 20 años, únicamente
desayunaba un yoghurt, comía
una manzana y cenaba un apio hasta que después de varios meses,
cayó en la bulimia y
más tarde, en la anorexia. Su estado de salud llegó
a ser tan grave que ya no podía subirse
al escenario para bailar debido a que se le doblaban las rodillas por la
falta de nutrientes. Sólo
pesaba 42 kilos y tenía 1.62 metros de estatura. Kasia dice
que desde los 12 años empezó
a sentirse gorda y siguiendo los "consejos" de los anuncios comerciales,
sólo consumía
productos dietéticos para después, provocarse el vómito
y eliminar hasta la última caloría que
había ingerido. "¿Por qué?, pues porque pesaba
42 kilos, pero me sentía gorda, hasta me
compré unas pastillas para la obesidad extrema y luego de tanto
provocarme el vómito, el
esfínter ya no me funcionaba y me operaron para ponerme uno artificial.
"Era un cadáver,
con ojeras, sin color en los labios, se me doblaban las rodillas por la
falta de minerales".
Ahora, comenta Kasia, se da cuenta que estuvo a punto de morir no sólo
por su obsesión de
ser delgada, sino por la inmensa presión que sentía de parte
de sus profesores y directores
de escena.
"Nos decían que si queríamos ser bailarinas, teníamos
que estar por lo menos 10 kilos abajo
de lo normal porque el escenario sube de peso, pero a eso hay que aumentarle
que cuando
llegaba a mi casa, veía la televisión y por lo menos 6 de
10 comerciales que pasan son de
productos para adelgazar "Y ya en la compañía de baile, el
director nos gritaba: 'Recuerden
que en dos semanas tenemos función así que ¡no cenen!'
Sé que no lo decía por mí, pero
todo eso me afectaba". Kasia asegura que siente alivio al hablar
sobre sus trastornos
alimenticios, así que cada vez que puede, da su testimonio en diversas
conferencias,
incluyendo frente a actores y estudiantes.
Quizá, comenta Fátima, es justificable que los profesores
les obliguen a adelgazar
considerando que todo aquel que sale en televisión aparenta ser
más gordo,
hasta en cuatro kilos, debido a las más de 500 líneas horizontales
que conforman
las imágenes televisivas.
Y todo se debe, recalca, al desafortunado modelo de belleza que se ha tomado
de
Occidente. "Todos somos culpables de ese tipo de fenómenos;
en el tiempo que
llevo en este ambiente, me he encontrado con unos siete casos de personas
con
esa enfermedad, pero sé que en Estados Unidos se registran muchos
más y eso
es muy grave", enfatiza Durán Loera.
"La sociedad te orilla a caer en ese tipo de cosas. El otro día
me encontré a un chavo
y me dijo: '¡Qué bien te cayó la anorexia, se te saltaron
todos los huesos!' ¿Cómo le
puedes decir a alguien eso?, es como decir que te cayó bien el cáncer".
Kasia,
bailarina de clásico.
EN BREVE
* La obesidad es el primer trastorno alimentario reconocido en México,
el segundo es la anorexia y el tercero, la bulimia.
* Más del 30 por ciento de la población mexicana es obesa.
* De cada mil estudiantes mujeres entre los 15 y los 19 años, casi
el 8
por ciento ha padecido bulimia o anorexia en los últimos siete años.
* El 75 por ciento de los casos de bulimia es curable.
* De cada 10 personas con anorexia, nueve son mujeres y una es
hombre.
* De cada 10 con bulimia, ocho son mujeres y dos hombres.
Fuente: Investigadora Victoria Holz de la Fundación Internacional
CBA,
organismo que atiende pacientes con trastornos alimenticios. Instituto
Nacional de Nutrición y Servicios de Endocrinología del Hospital
General.
CARACTERISTICAS
La anorexia y la bulimia son trastornos psiquiátrico alimentarios
que
tienen una mayor incidencia en países con gran desarrollo industrial
y
entre personas de alto poder adquisitivo.
Sin embargo, en México cada vez se presentan con más frecuencia
este tipo de enfermedades y para atenderlas, no basta con acudir a un
especialista, se tiene que pedir ayuda a un nutriólogo, psicólogo
y a un
médico general.
Aquí algunas de las características de los pacientes con
estos
trastornos:
Anorexia
* Rechazo a mantener un peso normal.
* Miedo intenso a ser obeso.
* Alteración grave de la imagen corporal.
* Amenorrea (pérdida de la menstruación).
* Autoestima deficiente.
* Intensos estados de angustia.
* Bajo nivel de libido o nulo interés sexual.
* Aislamiento.
* Uso excesivo de diuréticos y laxantes.
* Vómito inducido.
* Atracones (consumo de cantidades de comida superiores a las que
podría ingerir una persona normal en un periodo corto de tiempo).
* Tiene consecuencias fatales por si misma.
Bulimia
* Mantienen un peso normal.
* Miedo a ser obesos.
* Estados de ánimo depresivos y situaciones estresantes.
* Extrema vigilancia de su peso y figura corporal.
* Atracones a escondidas.
* Vómito inducido.
* Uso excesivo de laxantes y diuréticos.
* Caída del cabello.
* Erosión del esmalte dental.
* Tiene consecuencias fatales cuando la misma bulimia desencadena
problemas cardiacos. ?